Bizkaia impulsa el Observatorio de Longevidad y Cuidados para anticiparse al reto demográfico
Permitirá analizar la evolución demográfica y orientar políticas públicas basadas en datos. Se ha presentado junto al estudio sobre las personas de 50 y más años en Bizkaia, que confirma el avance del envejecimiento, su creciente feminización y las diferencias territoriales.
La Diputación Foral de Bizkaia ha puesto en marca el Observatorio de Longevidad y Cuidados, una herramienta concebida para analizar la evolución demográfica del territorio, identificar tendencias y anticipar las necesidades asociadas al envejecimiento de la población.
Adscrito a la Dirección General de Longevidad y Reto Demográfico, el Observatorio reunirá a representantes de la Diputación, el Gobierno Vasco, municipios, mancomunidades y entidades sociales con el objetivo de favorecer la generación y transferencia de conocimiento y contribuir al diseño de políticas públicas basadas en evidencia.
Su actividad se estructurará en torno a cinco ámbitos de trabajo: el seguimiento de indicadores, el análisis de la realidad demográfica, la prospectiva, la evaluación de políticas y la difusión del conocimiento. El objetivo es disponer de información actualizada que permita comprender la evolución de la longevidad en Bizkaia y planificar respuestas adaptadas a las necesidades de la ciudadanía.
Con el lanzamiento del observatorio,
se ha presentado el informe "Las características y situación de las personas de 50 y más años en Bizkaia", elaborado a partir de fuentes estadísticas oficiales. El documento actualiza la radiografía realizada en 2021 y ofrece una visión de la evolución demográfica y de las condiciones de vida de este grupo de población, que ya representa cerca de la mitad de las personas residentes en el territorio.
Mayor crecimiento en la población de mayor edad
Las proyecciones de población apuntan a que el envejecimiento continuará intensificándose durante la próxima década. Según las estimaciones de Eustat, en 2031 las personas de 50 y más años supondrán el 51,6 % de la población vizcaína y alcanzarán el 52,3 % en 2036.
El crecimiento será especialmente significativo entre las franjas de mayor edad. En comparación con 2021, en 2031 el grupo de 50 a 64 años aumentará en unas 10.400 personas, mientras que la población de 65 a 79 años crecerá en más de 35.800 personas. Por su parte, el grupo de 80 y más años sumará cerca de 21.500 personas, reflejando el incremento progresivo de la longevidad en Bizkaia.

Envejecimiento con rostro de mujer
El estudio confirma también la creciente feminización del envejecimiento. Aunque la distribución de la población vizcaína es relativamente equilibrada entre hombres y mujeres, entre las personas de 50 y más años las mujeres representan ya el 54,3 %.
La diferencia se acentúa a medida que aumenta la edad, consecuencia de la mayor esperanza de vida femenina. Entre las personas de 80 y más años, casi dos de cada tres son mujeres y una parte importante de ellas vive sola, una realidad que tiene implicaciones directas en ámbitos como la salud, la autonomía, la soledad o la organización de los cuidados.
Diferencias entre comarcas
La distribución de la población mayor de 50 años no es homogénea en el territorio. Las comarcas con menor peso de este grupo son Uribe Kosta (42,7 %), Mungialdea (43,8 %), Arratia-Amorebieta (44,2 %) y Txorierri (44,7 %).
En el extremo contrario se sitúan Lea-Artibai (49,7 %), Meatzaldea (48,6 %), Ezkerraldea (48,4 %), Nerbioi-Ibaizabal (48,3 %) y Bilbao (48,1 %). Precisamente Bilbao y Ezkerraldea concentran aproximadamente la mitad de la población de 50 y más años de todo el territorio. Además, casi siete de cada diez personas de este grupo de edad residen en ciudades o municipios densamente poblados.
Junto a estas tendencias demográficas, el informe aporta otros muchos elementos que confirman que las personas mayores constituyen un colectivo cada vez más diverso. Factores como el estado de salud, la situación económica, la vivienda, la red familiar o el acceso a las tecnologías generan necesidades muy diferentes y apuntan a generaciones de personas mayores con perfiles cada vez más formados, autónomos y participativos, aunque persisten desigualdades relacionadas con el género, la vulnerabilidad económica o la brecha digital.
Con la creación del Observatorio de Longevidad y Cuidados, Bizkaia da un paso más hacia un modelo de planificación basado en el análisis continuado de estos cambios demográficos. Contar con información actualizada permitirá anticipar necesidades y diseñar respuestas más eficaces para favorecer una vida más larga con autonomía, participación y calidad de vida.





